La moneda metálica es resistente gracias su material, pero el uso prolongado u otras circunstancias pueden alterar sus características o dificultar su identificación, dando lugar a una moneda deteriorada.
En casos excepcionales una moneda podría tener un defecto de fabricación; en estos casos, la moneda es defectuosa y es legítima, pero no es apta para la circulación.
Se admitirá la presentación de un máximo de 50 monedas deterioradas por persona y día.
Las monedas muy deterioradas (dobladas, agujereadas, manchadas con grasa o líquidos o con cualquier otro daño claramente visible que impida su tratamiento mecanizado) deben ser presentadas por separado del resto de monedas.
Cuando las monedas deterioradas no se presenten de la forma descrita o cuando puedan representar un riesgo sanitario para el personal encargado de su tratamiento, no serán aceptadas.
En el caso de presentar monedas defectuosas, no se aplicará el límite de presentación anterior.
Como normal general, el Banco de España rechazará el reembolso de las monedas que hayan sido alteradas deliberadamente o por un proceso del que sería razonable esperar que tuviera por efecto alterarlas. Por ejemplo, no se reembolsarán las monedas que hayan pasado por procesos en plantas de incineración de residuos o reciclado de metales preciosos, las deterioradas por daño mecánico intencionado o alteradas con fines decorativos, artísticos o publicitarios, ni las monedas de 1€ y 2€ que tengan el anillo separado del núcleo o que parezcan reensambladas.